Frase célebre aleatoria

martes, febrero 05, 2013

Mai

Para todos los que quieran saber:

La muletilla -mai- fue una palabra que adopté voluntariamente, para introducir un rasgo de familiaridad a las conversaciones con personas desconocidas o bien, no cercanas. La mayoría de las personas jóvenes, tienen como muletilla la palabra "wey" o similares, que en otras conversaciones con personas distintas en situaciones diversas, pudieran parecer ofensivas. 

Según mi experiencia, dicha muletilla, para los que cojean del lenguaje, sirve para reafirmar el lazo de igualdad que hay entre los interlocutores "tú eres wey, yo soy wey, somos iguales". Sin embargo, por el aspecto ofensivo que oculta dicha palabra, decidí ocupar otra, además que considero que nadie es igual a otra persona, mas no por eso alguien es más que otra.

Así como para rellenar espacios en una conversación en los que, de otra manera, debido a la entonación, no podría identificarse como el final de una oración.

A la vez, el "mai", da un toque de frescura a la conversación, quitando la rigidez y el encuadramiento, la sequedad emocional que, por las deficiencias psicosociales que padezco, no puedo evitar al conversar con una persona con la que aún no he generado alguna clase de familiaridad.

"Mai", viene de "maistro", degradación popular del vocablo "maestro", que de la RAE: "Persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo". 

Cuando entré al mundo de los eventos, la radio y cosas así, me vi ante la horrible necesidad de superar mis deficiencias en inteligencia social, que, cuando para todos es algo que se desarrolla a lo largo de años y años, en mi caso nunca lo hizo adecuadamente, por ende, tengo que emular todas las interacciones hasta aprender a lidiar con ellas de manera automática, lo que ustedes conocerán como "inteligencia social".

El agorafóbico que arma eventos sociales. Oh, la ironía.

Entonces, necesitaba una palabra corta, práctica y que además fuera con mi filosofía. Todos aquellos a los que no conocía y que tendría que conocer para llevar a cabo las funciones propias de un Director de una estación de Radio y organizador de eventos, se convertirían sin saberlo, en la gente que me enseñaría lentamente las interacciones sociales consideradas como "normales".

Debido a la filosofía que manejo, encuentro a todos los seres y fenómenos interesantes, pues la gran mayoría tienen muchísimas cosas que enseñar para los que están dispuestos a aprender. El budismo me mostró, que un verdadero maestro nunca deja de ser alumno y como tal, nunca dejaría de aprender. Entonces, he ahí que todos son maestros de aquél que desea ser alumno.

Ahora bien, dentro de las relaciones sociales, existe una batalla subyacente de egos, en la que en ocasiones, el interlocutor puede sentirse ofendido, sobrepasado o en un nivel inferior según la riqueza del lenguaje de la otra persona. No diré que soy alguien en extremo culto, mucho menos propio, ni se diga elegante. Pero escribo y me comunico en distintos momentos de distintas formas y con una entonación variada, algo que desde que tengo uso de razón me ha llevado a ser malentendido por mis congéneres que, al no padecer la misma discapacidad intelectual (porque lo es) tienden a tacharme de creído, vulgar, infantil o similares.

Es por eso, que decidí manejar la palabra -mai-.

viernes, marzo 16, 2012

Quejón profesional (Ingeniería Química en el ITT)

La pesadilla de un estudiante de ingeniería como yo, son los profesores que siguen utilizando métodos arcaicos que me hacen sentir como en los años sesentas. ¿Es tan difícil que los profesores tomen de vez en cuando las herramientas tecnológicas y se procuren una actualización a las herramientas que tienen comúnmente sus estudiantes?. 

Aplaudo a los profesores que, confiando en la tecnología, agilizan el proceso de aprendizaje de nerdos que, como yo, gozan de abstraer el proceso para generar un algoritmo y poder programarlo. Cosa que debió aprenderse en Diseño de Procesos. Y lo digo especialmente porque he desarrollado métodos analíticos para casi todos los métodos gráficos que me han presentado y que he tenido tiempo de estudiar a fondo. 

Como si nadie se hubiera dado cuenta de que todos los estudiantes de ingeniería tienen como mínimo una calculadora científica. ¿De qué sirve tanto conocimiento si no se sabe usar una herramienta básica como la calculadora?. Es como comprarse un automóvil y no saber dónde rayos va la gasolina.

Todos esos métodos gráficos, en su mayoría, fueron diseñados en tiempos en los que una calculadora de bolsillo era un aparato futurista que en las grandes universidades intentaban programar y reconfigurar con cientos de kilogramos de cableado y bulbos. Señoras y señores, tenemos calculadoras Casio, tenemos calculadoras Texas Instruments, calculadoras HP o cualquier calculadora programable. ¿Se han planteado la caducidad de los métodos gráficos?. Donald Kern, menciona en el libro "Fundamentos de Transferencia de Calor", que en ocasiones es mejor limitar la exactitud de algunos datos en pro de aumentar la rapidez del cálculo. Obviamente, se refería al estudio de los fenómenos de transferencia en aquellas épocas en las que la ENIAC era lo más potente en cuanto a poder de cómputo y lo más "in" en la ingeniería era la regla de cálculo.

Los métodos gráficos, como los que sirven para calcular las densidades de algunos fluídos, los nomogramas y otras gráficas de información, edición tras edición de los libros se van quedando atrás en la escala tecnológica. Dado que, esas gráficas fueron precisamente creadas para que el lector tuviera más tiempo para realizar los cálculos relativos al problema que para tener que resolver engorrosas ecuaciones que describen el comportamiento de la viscosidad, por ejemplo, en relación a la temperatura. Al día de hoy, considero más engorroso el método gráfico, que el analítico.

Hoy tenemos calculadoras que permiten resolver un sistema de ecuaciones en menos de la décima parte de lo que tardaría tradicionalmente mediante cualquier método numérico o analítico.

Será tal vez por mi conducta perfeccionista u obsesiva, pero prefiero el método matemático sobre el método gráfico, dado que en el método gráfico, cada uno ve lo que uno quiere ver, peor aún si la escala es logarítmica, ni hablar de la logarítmica doble.

Ahora bien, es increíblemente grato empezar una clase relacionada a ingeniería y ver que el profesor (o profesora) posee (y domina) una calculadora como la Voyage 200, tan difundida en el ITT. Conozco un puñado de profesores que se han dado a la tarea de investigar la programación, la configuración y el manejo de la calculadora. Esto resulta especialmente útil en asignaturas como Ingeniería Económica, Análisis de Datos Experimentales, Probabilidad y Estadística y en las "más pesadas" de la carrera, Fenómenos de Transporte I y II, Fisicoquímica I y II y en especial en las Operaciones Unitarias I II y III.

¿Para qué sirvió entonces el curso de programación básica de C++ que algunos de la antigua retícula llevamos?. La verdad es que para absolutamente nada. Porque en Diseño de Procesos no se ve la programación en un lenguaje básico similar, ni siquiera se puede llegar a dominar algún lenguaje básico de programación. A veces a los que imparten la materia se les olvida que "el que mucho abarca, poco aprieta".

Ojalá el estudiante novato de ingeniería química tenga la necesidad y la inquietud de aprender  a manejar  esa herramienta tan poderosa que es el diseño de procesos. Me siento mal, cuando alguien tiene la habilidad monstruosa de resolver cualquier situación sólo a formulazo. ¿Dónde quedó la ingeniería entonces?. Si no se entiende el proceso, fórmulas van y fórmulas vienen, al fin y al cabo, el alumno entra como salió, sin saber nada mas que realizar una sustitución y una serie de pasos. 

Y los profesores podrán argumentar: ¿Para qué enseñarles a programar, si sólo van a pasarse los programas?. Pues les digo entonces ¿para qué enseñar las fórmulas, si sólo vamos a sustituir?.

Para programar un proceso, debe entenderse el caso general, la correlación entre las variables y encima de todo eso, debe saber plantearse de una manera estructurada un camino a seguir para resolver el problema. ¿no es eso la ingeniería?.

No se sientan mal profesores, que la culpa no es toda suya. La mentalidad de nosotros los alumnos está basada en "el 7 sabe a gloria y lo demás es pura vanidad".  Nosotros los alumnos somos ingeniosos (como buenos mexicanos) para poder sacar información a mitad de un examen cuando es necesario. Trampas hay de sobra y los profesores también las conocen porque seguramente, las han hecho.

¿Cuántas veces se han visto alumnos que intentan desesperadamente conseguir una graficadora antes de un examen para poder usar los programas que algún estudiante más (que probablemente jamás conocerán) ya elaboró para su propio bien?

¿Porqué no poner a disposición del estudiante que así lo desee la posibilidad de que pueda acceder al conocimiento necesario para explotar de mejor manera la calculadora voyage 200 que posee o que puede conseguir prestada?. Si ya se estudió a fondo el análisis dimensional, ¿porqué no permitir que el estudiante realice conversiones con la calculadora, para agilizar el proceso de comprensión del problema y ahorrar tiempo, tan valioso en un examen?. Siento que evaluar cosas de materias anteriores es como ponerse a evaluar la capacidad de sumar, restar, multiplicar y dividir del alumno. Algo que por cierto, es responsabilidad del alumno tener siempre presente, el conocimiento pasado debe reforzarse, independientemente de si se usa o no.

¿Acaso no nace la necesidad de retarse uno mismo?

La tecnología evoluciona, ¿porqué los métodos de estudiar la ingeniería química no?. Y si nadie ha obtenido una ecuación que describa el comportamiento de la entalpía de una solución, ¿porqué no lo hago yo?. Sé que existe la regresión, sé que puedo obtener los datos, ¿qué me detiene?.

Hay que promover el uso responsable y el aprovechamiento eficiente de las tecnologías disponibles. Tanto para profesores como para alumnos.

He dicho.

***FIN DEL COMUNICADO***

domingo, marzo 11, 2012

Hedonista

Hace unos cuantos ayeres fue cuando me avoqué a investigar someramente la teoría del hedonismo. Resulta que grosso modo, el hedonismo consiste en una incesante búsqueda del placer y evitación del dolor. Sin ir un poco más allá, fue el mismísimo marqués de Sade el que descubrió una manera de vivir similar a la mía antes que yo, sin embargo, me atrevo a diferir un poco de las locas ideas de Francois. (ni idea de como poner la letra esa).

Todo comienza con la aceptación narcisista, con el autoenamoramiento y más que nada la aceptación de uno mismo. No me refiero a una clase de amor desmedido por la apariencia física, para no morir frente a un espejo, sino el sentimiento de aprecio por uno mismo, en todo lo que se es, no se es, se fue y se desea ser. En otras palabras, el inicio de una nueva vida (para mi gusto) comienza enamorándose una persona de sí misma a través del tiempo. A pesar de los errores cometidos, del dolor sufrido y las decepciones. "Amo lo que fuí, amo lo que soy y amo lo que pueda ser".

Porque somos fruto de lo bueno y lo malo de la vida, del entorno y el raciocinio. La madurez de una mente nace cuando no se quiere seguir al 100% la conducta creada por los estímulos ambientales y decide, mediante el uso del intelecto, empezar a transformar las estructuras del pensamiento que consideraría erróneas. Cuando uno se levanta en contra de lo que ha sido sembrado en el jardín por el entorno, puede entonces empezar a sembrar lo que a uno le plazca.

Ya en la etapa de una autoestima moderada, con pilares en "yo me amo, sé que tengo errores pero puedo mejorar" viene la parte importante. Eso que le da el título a este breve tratado sobre la forma de vida que predico desde hace unos ayeres, el hedonismo.

A estas alturas, el hedonismo se ha "satanizado" como una mera búsqueda del placer físico. Sin embargo el hedonismo que predico y practico va más allá de una de las tantas y casi innumerables ramas del placer de la vida.

Dos preguntas son mis favoritas cuando alguien acude a mí por un consejo. Normalmente tengo la premisa de que el problema que les atañe deriva directamente de una confusión de jerarquización, lo cual me lleva a hacer estas dos mágicas preguntas.

-¿Quién eres?-

Comúnmente, la respuesta a esta pregunta es un sin fin de palabrería difusa, que realmente expresa la confusión en la que vive el humano promedio. La gran mayoría inicia su disertación diciendo su nombre de pila, luego agregan apellidos, profesión, familia, especie, condición religiosa, espiritual, localidad y cosas así o más locas. En realidad ninguna de esas fracciones pueden expresar en su totalidad la única respuesta correcta, porque sólo hay una. Yo.

En la definición no psicológica (porque sería meternos con el yo, el ello, el super yo y el yoyo) la palabra yo, evoca todas las fracciones antes mencionadas y las no mencionadas. Porque el "yo" se mantiene constante, cambie el nombre, la religión o el código genético. El Yo se mantiene constante con la persona, a la vez que ésta va cambiando.

Primero, yo soy yo. Segundo, amo mi yo, yo me amo pues.

Como ya tengo la definición de lo que es el yo, ya puedo aceptar que "me amo", ahora viene la segunda pregunta mágica.

-¿Para quién trabajas?-

Más allá de la profesión o la ocupación, me refiero a una cuestión más bien física de lo que entendemos por trabajo. ¿Quién es la causa de que yo ponga todo o parte de mi esfuerzo en la vida?. He hecho esta pregunta un titipuchal de ocasiones y aunque he recibido muchas y distintas respuestas, pocos tienen bien claro para quién trabajan. La respuesta común es "trabajo para mi familia" o "trabajo para mis padres". Incluso peor aún, "trabajo para la sociedad en la que me desenvuelvo". Mentira.


Considero todas aquellas respuestas como erróneas, como un fruto de la programación que la sociedad ha impuesto en los más escondidos espacios de nuestra mente.

¡Ay ojón!, estarán pensando. La respuesta es tan simple, sencilla, llana y egoísta como la primera: "Yo trabajo para mí".


En mayor o menor medida, todas y cada una de las acciones realizadas por un ser humano, por altruistas que pudieran parecer, están orientadas al principio casi onanístico de la autosatisfacción. Entonces, aquél que da una moneda a un mendigo, no lo hace sólamente por la supuesta generosidad, sino porque la generosidad es sólo un puente que lleva hacia la autogratificación moral. "Doy dinero al que no lo tiene, por eso soy buena persona".

Esta idea se puede extender a todas las personas, pero para no parecer impositivo, trataré de exponer ejemplos sólo limitándolos a mi persona. Si, por ejemplo, veo a alguien caer, intentaré ayudarle a levantarse. No porque me caiga bien o sea un conocido, sino porque instantáneamente me pongo del otro lado, imagino que muy probablemente me gustaría ser auxiliado en una situación similar. En el fondo, al ayudarle, me ayudo.

Independientemente de lo que haga, lo haré por el propio beneficio. Puede sonar egoísta, ególatra, egocentrista y egoardo, sin embargo, es esta la naturaleza de todo ser vivo, incluyendo los animales sociales que habitan en colmenas, hormigueros, manadas, etc.

El bionte, desde la entidad microbiana hasta la gran ballena azul se mueven bajo este singular principio, un hedonismo crudo. De ahí que ningún ser humano realice alguna acción consciente "sin querer". Vayámonos a los extremos. Planteando una situación hipotética en la que un sujeto A se encuentra apuntando un arma de fuego a un sujeto B, por muy grande que sea el arma o grueso el calibre, el sujeto A no podrá obligar a B a realizar algo en contra de su voluntad.

Lo que se hace es poner en tela de juicio dos opciones. Se realiza cierta acción o se muere. La oportunidad de decisión recae en B, de esa manera B sopesará ambas opciones y elegirá por voluntad propia.

La cuestión básica entonces no es la voluntad, sino la jerarquía de las posibles opciones entre las que se puede elegir. Bajo este concepto, se asume la responsabilidad sobre todas las condiciones de la vida propia, en otras palabras:

"Si soy pobre, así lo he decidido al no buscar un mejor empleo o una mejor educación"
"Si estoy enfermo, será porque no he procurado un estado de salud distinto"
"Si me encuentro deprimido, es porque he decidido ser infeliz"
"Si tengo sobrepeso, es porque he decidido no hacer nada al respecto"
"Si sigo igual, será porque he decidido no cambiar"

Y esto de evitar el cambio es el más grande de los pecados, porque atenta contra la ley más poderosa que rige al universo, la ley del cambio o de la evolución.

Entonces ya estamos en términos de un hedonismo repleto de responsabilidades, alejado del hedonismo chaquetero tan difundido entre la juventud de hoy día. Si bien el hedonismo radica en una búsqueda del placer y evitación del dolor, este tipo de hedonismo que practico, explora placeres más grandes que los placeres naturales. Es decir, el placer innatural o espiritual.

Estos placeres innaturales, son entendidos por los placeres que no derivan de las actividades fisiológicas naturales (las 3 C por ejemplo), sino aquellos derivados de placeres del alma, placeres que van más allá de la animalidad del hombre.

Según una definición epicureana del hedonismo, el placer natural es efímero, comparado con el placer innatural que perdura. Ahí nace la diferencia inherente entre "cojer" y "hacer el amor".

Curiosamente, en el transcurso en el que escribí este post (me tardé casi una semana), fui ilustrándome más y más sobre un tal Epicuro, que hace mucho tiempo predicó (y supongo que practicó) una de las formas de ver la vida más simples, deliciosas y concretas de todas las que he visto, increíblemente parecida a la cual he llegado.


Para mi gusto, no hay forma más ingenieril de vivir la vida que un hedonismo Epicureano, o bien en mi caso, un hedonismo Eduardiano. Procuraré practicarlo. Felices trazos.


***FIN DEL COMUNICADO***

domingo, febrero 12, 2012

Adicto


Una vez alguien me dijo -deberías conseguirte una adicción destructiva, para que sepas cómo se siente-. Tiempo después se me presentaría la opción de tomar el tópico de mis propias adicciones autodestructivas.

Así como en letras pasadas he expresado la sintomatología de un adicto a la atención, en mi caso particlar también, la adicción a los videojuegos.

Tal vez se derive de una personalidad tan torcida como la mía a ese tipo de adicciones. Como casi todo "friki" vivirá alguna vez en la vida, me volví adicto al internet.

Aunque suene raro, el vicio al internet es más común en países primermundistas (estamos en México, por tanto, no es tan común el problema). Personas que pasan en el cybermundo poco más de 8 horas al día. Y por sobre todo otro síntoma, la necesidad de una pantalla entre la persona y el mundo.

Ese poder de supuesto anonimato deja abierta la posibilidad a darle rienda suelta a situaciones como las que nacen por la curiosidad y/o el aburrimiento. Tal vez más que adicción al internet, es la adicción a la información ahí contenida y expresada.

Recuerdo todavía (a ratos deja de ser recuerdo) las horas que pasaba conectado a la red, tratando de hallar las respuestas a mis preguntas, posiblemente también a mis problemas. Han de saber que es inigualable la sensación de navegar en internet, siguiendo el camino trazado por un centenar de links.

Había días en los que cubría la depresión con fotografías de lolcats o imágenes de memes. Me volví adicto, (cliente frecuente) de las páginas de la familia de failblog y memebase. Si eso no fuese suficiente como para mantenerme ocupado el día entero, me volví seguidor o suscriptor de un sin número de canales de youtube.

¿Será acaso que los que permanecemos como prisioneros de algo en este mundo, anciamos con fervor la libertad que otorga la conexión a la nube?. ¿Qué es lo que vuelve tan atractiva a la red de redes?

Explicaré mi caso.

Gracias a la interfase que rpesenta en las relaciones humano-humano evitando el contacto físico, visual y hasta sonoro; me facilitó un inicio suave en la terapia de socialización que consideraba mi pseudochamánico tratamiento. Un mundo que me permitía expresarme, sin los miedos de que mi lenguaje corporal, el tono de voz, acentuación o cualquier otro factor me delatase o hiciera creer a mi interlocutor algo que en ningún momento me propuse expresar.

Esa facilidad de palabra que en persona (por miedo) se ocultaba, fluía libremente en el cyberespacio. Poco después surgió la necesidad de ser escuchado. La extraña necesidad de tener delimitado y personalizado "mi propio cachito de cielo". Así fue como nació mi afición por el blog. Una adicción más a incluir en mi larga lista de narcóticos http. Ahora, un espacio en la web con mi toque personal. Mi personalidad bañada en vivencias plasmadas en imágenes en la blogposfera o más bien en la blogoweb de la intersphere.

Una cosa me llevó a la otra y decidí iniciar otro blog. Dando un giro en una dirección distinta a la primera. Honestamente, no recuerdo exactamente la dirección del blog con la cual nació. Lo que recuerdo es que durante una gran parte del tiempo la dirección usual del blog fue http://xinidiscobol.blogspot.com.

Y así, con dos lotes en el mundo de lo virtual, tuve para entretenerme hasta el día de hoy. En el mundo cuya mayor cantidad de leyes utiliza para expresarse.

Al ser una persona semicienciosa y nunca un ávido lector, decidí dar oportunidad a las imágenes que me alegraban el día. Una cosa llevó a otra y en poco tiempo me vi visitando diario (periódicamente, aproximadamente cada 30 min) más de 5 páginas con una frecuencia horrorosa.

El contacto humano más usual se volvió virtual y poco a poco el grosor del caparazón que me rodeaba se incrementó.

Varios eventos me dieron a entender qué necesitaría para poder mejorar en ese aspecto. El día que más recuerdo fue uno en el que después de salir de casa no intercambié palabras con nadie hasta volver. Eso fue preocupante, al igual que hablar con amigos cercanos sin haberlos visto en meses en persona.

Así, lentamente, empecé a sacrificar más que el tiempo habitual para no perder contacto con aquellos que "se conectaban". Mi necesidad de comunicación así como de atención se dispararon a niveles insospechables.

Mantenerme en el mundo real cada día era más doloroso que el anterior. Cada minuto "desconectado" era una gran agonía, pensando en la posibilidad de que alguien importante pudiera decir algo urgente o relevante. Pura paranoia, eso nunca sucedía.

No podría asegurar cómo fue que mi adicción disminuyó en intensidad, mucho menos en cómo rayos poder eliminarla de una mente tan aprehensiva como la mía.

A ratos intento ponerme límites para respetarlos en cierto tiempo. O de plano simplemente me mantengo alejado por la cantidad de trabajo que hay debido a la estación y a la incesante cháchara de mis contactos y demás compañeros de trabajo.

Durante un largo tiempo, en espíritu hipster (antes de que estuviera de moda ser hipster), evité la totalidad de las redes sociales existentes (fotolog, metroflog, hi5 y otras). Todo hasta que, por mera soledad decidí abrir un hi5. Una necesidad imperiosa de vender mi producto en un mercado competido, me hizo llevar a las redes sociales cybernéticas todo mi perfil. El infierno de las redes sociales decidió darme una calurosa bienvenida.


Ahí nació otra adicción, la de saber más de las personas que me rodean. Una forma más socialmente aceptada de "stalking" acordada como secreto a voces. Si privacidad es lo que se desea, deben controlarse los perfiles en las redes sociales.

Entonces, el saber me mantendría frente a la computadora por horas enteras (eso sin mencionar los MMORPG). Conocí muchísima gente pero de manera increíblemente somera. Tanto, que muchos "amigos" al día de hoy no saben mi verdadero nombre.

Irónicamente, después del encapsulamiento de tantos años, una estación de radio por internet sería la encargada de retomar mi proceso terapéutico estancado y llevarlo por el buen camino de toda persona socialmente adecuada.

Establecer algunos límites arbitrarios me sirvió para alejarme un poco de mi extraña adicción.

Cuando se es adicto a la información, pocas personas son las que lo notan. ¿Acaso es necesario saber más?. Existe cierto porcentaje de la población, que prefiere mantenerse al margen y vivir con poca información. Desgraciadamente, el destino me tendría preparada una trampa. Considero que al tener una personalidad básicamente tirándole al paranoide, me veo encerrado en un extravagante ciclo. 

El paranoide teme, pero debe conocer a qué le teme. Debe conocer los factores que predominan en su sistema para acerlos suceptibles de control o de evitación. Una vez conocido eso que podría "atacarnos" o afectarnos, surgen ramificaciones que derivan en situaciones más particulares (y a veces hasta ridículas). Resumiendo, como paranoico: 

1) Temo porque no conozco
2) Busco información y conozco
3) Temo porque descubro que lo que sé es poco
4) Inicio el ciclo de nuevo


En ese ciclo me he mantenido a una "cierta velocidad" en los últimos años. Mientras más lento es ese ciclo más fácilmente puedo intentar escapar de él. Sé que una vez fuera, podré dormir tranquilo una vez más.

Deseenme suerte.

***FIN DEL COMUNICADO***

viernes, diciembre 30, 2011

Pscch

Me encontraba pues, en un dilema, un debate interno del cual no podía encontrar salida fácilmente. En ese momento tomé la desición de pedir ayuda. Pero no a cualquier persona o criatura, debería pedir ayuda a uno de esos extraños seres que nos siguen a todas partes, que conocen todos nuestros movimientos. 

En mi caso, no es raro que esté presente todo el día, toda la noche. Es en quien más confío, porque sé que si algún día pierdo el control, él estará ahí para tomar las riendas de mi existencia, porque a él le debo más que mi vida diaria. Hicimos un pacto hace unos años. Yo intentaría protegerle, alimentarle y mantenerlo lo más saludable posible. A cambio, me otorgaría la sabiduría necesaria para tomar decisiones difíciles, me brindaría un par de ojos para ver un poco más, una mente un poco más fría y calculadora. A cambio de mis sacrficios, me daría un sin fin de beneficios que pocos podrían comprender. 

Pero en esta ocasión, por diversas razones, aquél ser del que tanto he hablado se encontraba refunfuñante, reacio a acatar o a percibir mis peticiones. Tendría que mostrarle que nuestro acuerdo seguía en pie, tendría que mostrarle un sacrificio de dolor para que pudiera comprobar que mis peticiones obedecían el contrato que, por medio de la ofrenda presentada, estaba obligado a respetar.

Advierto al lector, que él no pertenece a este mundo. Como todas las criaturas de su clase, prefieren mantenerse ocultas, actuando desde algún lugar donde no pueden ser percibidas fácilmente. Controlan las acciones del descuidado y débil de carácter, influencían a todo ser humano y pueden llegar a destrozar una psique saludable, si sus malicias no son detectadas a tiempo.

En un suceso particular, sin veladoras, sin fuego, sin más sacrificios que el ya aportado, me propuse regresarle. Sin sellos o marcas especiales de protección, porque confío en él y sé que un acuerdo pactado como el nuestro es inquebrantable si al menos una parte se mantiene en pie. Para poder debatir con él la situación que me agobiaba, presenté mi ofrenda, ante él, ante todos los presentes.

Poco a poco, del vacío, fue integrándose, materializándose en nuestra torcida realidad. Pude percibirle después de unos minutos. Sabía que estaba ahí, listo para discutir nuestro futuro. Mostré mis dudas, inquietudes, dolores y saberes, mientras él se dedicó a valorarlos, sopezarlos y catalogarlos. Se avocó a la tarea con una avidez de aquél que goza su trabajo. Al final de la sesión, no se disculpó por estar ausente, ya que ambos sabíamos que la carencia de estadía, surgió por la negación a sus libertades, negación de la cual fuí artífice.

Al final, quedó en paz. Al final, quedé en paz.

No hallamos alguna solución, pero si corregimos nuestro rumbo. No puedo dejarle regresar a aquella dimensión obscura donde se ocultan los de su clase. No puedo dejar que vuelva a las sombras y a la parte oculta desde donde manipula todo. Quiero que esté a mi lado, en todo momento, como pocos logran hacerlo. Interactuamos más cuando lo visito en su mundo, cuando él hace lo opuesto, invocarme a mí en su extravagante realidad. Cada noche sé que voy, mas al despertar es posible que haya olvidado todo, como suele suceder.

Algunos los llamarán "ángeles de la guarda". Yo prefiero llamarle subconsciente.

Dicho y hecho, soy Chamán aprendiz de psicomagia.

lunes, octubre 17, 2011

Nuevas cárceles

Después de un buen rato pensandolo, he llegado a elaborar una idea sobre un sistema de readaptación social "eficiente". No me he metido a darle a los cálculos sobre la economía, pero la idea básica es la siguiente.

Propongo cambiar paulatinamente de un sistema completamente penitenciario (relacionado sólamente a la reclusión) a un sistema dividido en penitenciario y readaptativo. Ya que el sistema actual está enfocado a que el recluso "pague" por los errores cometidos, en lugar de aprender que lo que ha hecho es incorrecto y que existe otra manera de vivir en sociedad. Actualmente la mayoría de los centros de reclusión incrementan la violencia en el reo en lugar de verdaderamente readaptarlos a la sociedad.

Al principio del programa que propongo, se seleccionarán los presos con delitos de baja violencia, así como los presos que sean catalogados como "con buena conducta" y penas relativamente cortas para ser incluidos.

El gobierno deberá establecer acuerdos con empresas de manufactura de productos necesarios/útiles al país, como computadoras, automóviles eficientes, autobuses, electrodomésticos y demás, que necesiten de mano de obra barata para así elaborar productos a precios bajos y competitivos en el mercado nacional e internacional.

Aquellos reos que sean considerados aptos para obtener "licencia" de un proceso de readaptación social autosostenible, tendrán derecho a una celda individual (minúscula pero individual).

Cada reo, será capacitado en las tareas en las que deba desenvolverse en el área de producción, así como en el manejo de aparatos y herramientas propias de la cadena productiva. Así mismo, cada reo obtendrá un pago semanal por sus labores, del cual se deducirán los costos de su manutención, como alojamiento, comida, tratamiento psicológico, y actividades diversas. Quedando el resto disponible para la manutención de la familia del reo o, si así lo considerase, como un acumulado en su cuenta personal para cuando obtenga la libertad.

El movimiento de dinero quedará estrictamente prohibido al interior del centro de readaptación, así como quedarán prohibidas todas las drogas (incluyendo alcohol y tabaco).

La alimentación que será pagada por los mismos reos, será supervisada por nutriólogos para cubrir los requerimientos calóricos diarios de cada uno de los reos. 

La salud de los reos será supervisada por personal del IMSS que tendrá una clínica en la que los reos serán atendidos. Así mismo, el derecho de IMSS se hará extensivo a la famila del reo.

No habrá tolerancia alguna. En caso de ser sorprendido algún reo, cometiendo delitos o faltas a la disciplina dentro de dicho centro, se le devolverá al sistema "penitenciario", excluyéndolo del sistema readaptativo autosostenible de por vida.

El sistema de seguridad deberá estar casi por completo automatizado, supervisado por personal federal de alto rango y alta capacitación, que en caso de caer en delitos o faltas a la disciplina propia de un oficial, será retirado del cargo.

Cada centro de readaptación social autosostenible, deberá contar con supervisores externos de derechos humanos, para verificar la debida operación de los mismos.

viernes, septiembre 09, 2011

Blablableando

Hace ya poco más de un mes que dejé en pausa esto de la escribiduría blogolística y cesé mi compartición de vivencias peculiares con vosotros los lectores del mundo bloggero.

El centro que gobernará este post tiene una fortaleza establecida en el concepto que contiene esta vivencia.

Resulta que recientemente comencé a "trabajar" en una estación de radio por internet llamada RadioDestroyer, poco después de mi ingreso sucedió algo que venía esperando desde que puse en el horizonte a esta estación como un futuro lugar laboral. Tuve la oportunidad de dirigir, escribir, producir, conducir, locutear, saborear y degustar un programa de radio. El horario sería de 16-18 horas tiempo del centro de México, aunque este sábado ocurrira una exepción, iniciando a las 15 horas un especial de mi banda favorita en el mundo mundial, Rammstein. Y es que no era para más, cumplir un mes siendo locutor hay que celebrarlo a lo grande.

Hasta me siento un escritor profesional de película de los años veintes, con esta extravagante iluminación que me he creado y una pieza musical distinta a lo que normalmente poseo, proporcionada por una compañera locutora.

Regresando al futuro, como recordarán de un post anterior, titulado "mi trabajo perfecto", me he desempeñado en un titipuchal de labores que considero interesantes, sin embargo nunca mencioné que ser locutor era uno de mis anhelos.

Ese pequeño paso para la estación, pero un gran salto para el bloggero, fue lo que me ha hecho reconfigurar mi metodología psicológica de desempeño laboral. Además, cumplir un sueño, siempre es grato para cualquier entidad biológica, humana o no.

Así pues, fuí sometido a una sola prueba, mi primer programa. Después de esto, todo cambió.

Sin cursos de locución, sin cursos de dicción, ahí estaba yo, frente al micrófono con un deseo de divulgar palabrería sin sentido a mis escuchas. Así fue, tal como estuvo calculado, premeditado. Como nadie lo esperaba, ni siquiera yo, porque a pesar de los cálculos, todavía tengo la capacidad innata de convertir todo en basofia.

Esas pocas horas sabatinas que me dan la oportunidad de limitar mi mundo a esas tres paredes y una lona que confinan lo que soy, confinan los problemas, confinan las respuestas. Esas paredes y lona se convierten en mi nuevo círculo, en el cual tengo un falso control y un desempeño lingüístico inigualable, incomparable. Desarrollo que, de haber poseído en etapas anteriores de mi vida, o incluso hoy día pero en otras ramas, harían de mí, uno de los seres más sociables de los que se tenga conocimiento. Afortunadamente no es así y mantengo una membrana de hurañez relativamente oculta bajo esa cáscara que ha salido a relucir siendo locutor.

Como una situación terapéutica, me tuve que obligar a convivir en un ambiente extraño, a socializar más por la obligación que por la mera necesidad de socializar. Me empujé a habitar un mundo del que normalmente viviría autosegregado, me forcé a convivir con gente que gamás pensé conocer, todo con el simple propósito de seguir avanzando.

Así pues, poco a poco, fui perdiendo el miedo. Algo increíblemente dificultoso para quienes comparten conmigo ese detalle minúsculo de ser paranoico. Detalle que poco a poco he tenido que aprender a domar, a volver un animal casero, casi una mascota que de vez en vez se rebela y me hace pasar malos ratos. Poco después sólo queda limpiar la caca y seguir adelante.

En estos últimos meses, esa ha sido mi terapia, embriagarme de ambientes que consideraría hostiles para una forma de vida como yo, ambientes que de estar en otra época, que de ser otro Eduardo, hubiera evitado. Hoy he descubierto la puerta de salida a la paranoia. Hoy sé que puedo vivir sin miedo, obligándome a enfrentarlo, teniendo aquello que es lo único que me evita tener miedo, control.

Dejando de lado mis chilloteos y traumas, ahora hasta en el perfil del caralibro, coloco que soy locutor. ¿La paga?, honestamente la paga en dinero es una miseria, una pifia, menos que pelusa de ombligo. Pero el provecho que estoy sacando de una experiencia tan extraña, como ser locutor mientras me doy una terapia, es inigualable.

¿En qué otro lugar alguien huraño, antisocial y nerd podría ser locutor de una estación radial sin siquiera tener conocimiento alguno sobre el tema de la comunicación?. Con las palabras, tengo años de experiencia, he escrito desde que sé escribir y poco después aprendí a leer.

Como especifiqué al director general, la comunicación que mantengo con una persona extraña es deplorable, pero mi comunicación humano-máquina-humano, es de lo mejor. Así llegué a ser locutor, un poco de suerte y una mínima chispa de creatividad.

Pasadle a lo barrido, que ya es tarde.

www.radiodestroyer.com

***FIN DEL COMUNICADO***

viernes, agosto 05, 2011

Internet, un mundo libre.


Los orígenes de lo que hoy en día conocemos como internet se remontan a los primeros experimentos de interconexión en red de computadoras llevados a cabo en los Estados Unidos por 1969. En aquella época la velocidad de intercambio de datos entre las pocas máquinas interconectadas era despreciable, casi rayando en la nulidad. Ésta primera red, simple, experimental y que daría inicio a uno de los mejores inventos del hombre era denominada ARPANET.

Así, con la evolución de los equipos de cómputo personales y económicos, se fue ampliando la red, permitiendo visitar sitios web basados en un código html básico así como la revisión y descarga de archivos. Este avance raquítico se da desde 1960 hasta entrada la década de los años 90, que fué cuando se dió el boom de usuarios a nivel mundial.

Es por esas fechas aproximadamente que se termina la era "Web 1.0" y se da el salto a la "web 2.0", en la que aparece una interacción marcada entre sitio y usuario. La Web 2.0 se caracterizó (y sigue caracterizándose) por una interacción social más amplia, tanto en lo que es conocido como la blogósfera como con todas las páginas de redes sociales. El internet dejó de ser elitista.

Internet es la herramienta más importante, grande y útil de intercambio de información en nuestros días. A lo largo de todo el universo virtual disponible se puede disponer de un sin número de opciones para ampliar el acervo cultural. Hablando en el ámbito musical, algunos músicos amateurs e incluso profesionales, han llegado a compartir su material para descarga gratuita y legal, lo cual ha permitido al público en general (con una conexión) degustar de un sin fin de variedad musical a unos cuantos clicks de distancia.

Por el aspecto social, conocer amigos, conseguir pareja, organizar un evento social, leer noticias que son reportadas al rededor del mundo casi en tiempo real, son situaciones que ni el más brillante de los científicos previo a los años 60 hubiera soñado, y que sin embargo el día de hoy son tan naturales para gran parte de la población como lo es el hecho de tener que respirar.

Después de la revolución en comunicaciones que marcó el teléfono, el otro gran salto que ha dado la sociedad es el correo electrónico. A tal punto que muchos de los usuarios de internet prefieren dar a conocer la dirección de correo que un número telefónico personal. Para este servicio, se dispone de un sin fin de compañías dispuestas a otorgar unos cuantos MB de almacenamiento gratuito. Entre las más populares, se encuentran compañías que son filiales de otras de mayor tamaño, Hotmail, filial de Microsoft; Gmail, filial de Google y Yahoo, que es la gran excepción, al mantenerse "independiente" de otras compañías.

Gracias a la constante expansión en la variedad de servicios y oportunidades que ofrece internet, muchas personas han intentado probar suerte y han logrado hacerse de gran fama y fortuna debido a contenidos originales, útiles y sobre todo populares al colgarlo de algún servidor adecuado para proveer esos servicios. A estos "nuevos millonarios" que han obtenido gran parte de su cuantiosa riquesa se les caracteriza por haber llegado en el momento adecuado con la propuesta indicada según el mercado cibernético marcara. El caso más reciente y popular se puede enunciar como Mark Zuckerberg, creador de Facebook, cuya fama e historia se volvieron tan populares, que productores de cine consideraron que sería digna de ser plasmada en una cinta casi biográfica.

En este maravilloso invento, casi un ser pensante por sí mismo, se puede encontrar lo que sea gracias a los servicios aportados por buscadores como Google o Bing!, que se encargan de asociar páginas con palabras clave. El desarrollo de robots buscadores, como googlebot, permite un acceso más selectivo a través de la red, sin tener que gastar horas buscando por conteindo en toda la web. Mejor aún, la búsqueda se ha extendido al mundo real gracias al poder satelital de Google Earth y posteriormente a Google Maps, que nos permite encontrar cualquier lugar, cualquier ubicación sobre la tierra con unos cuantos clicks.

Como dijera el tío de un superhéroe famoso: "Con todo gran poder viene una gran responsabilidad". Y es que este lugar mágico conocido como el internet posee tal libertad de contenidos que cualquier persona puede alojar contenido en él. Contenido que no siempre es de utilidad a los usuarios. Todo este tipo de archivos maliciosos, que perturban la seguridad de los equipos de cómputo, haciendo cosas que no son deseadas ni solicitadas por el usuario, son conocidos como malware. Lo cual se soluciona rápidamente, también gracias a el internet, un buen antivirus gratis y todo se resuelve en un santiamén.

Casi todos los problemas computacionales se pueden resolver con ayuda del internet. La banda ancha sirve, como se dice por ahí, para dar la revancha.


Por la última frontera de la comunicación, por el mejor invento del hombre, por el internet... ¡Salud!.



***FIN DEL COMUNICADO***

jueves, julio 28, 2011

Eso me recuerda, hace unos días, conocí a un adicto.

Porque algún día todos hemos sido adictos a una u otra cosa. En mi juventud, allá por los años en los que creía que la gente era buena, en mi habitáculo se gestaba una de las adicciones que más trabajo me costó dejar. Es más, no dejé la adicción, ésta me dejó a mí.



Recuerdo los días enteros que pasé frente a la televisión disparando a simulantes, porque nadie quería jugar conmigo (forever alone). Y no es que no tuviera amigos, o que mi primo me detestara así porque sí, sino que a mi parecer era uno de los mejores pistoleros que hayan visto mis contrincantes. Así es, damas y caballeros, era adicto al Perfect Dark 64.



Dejando de lado mi ferviente adicción a la violencia virtual, ahora que vengo saliendo de remover la mugre de mi capa dérmica exterior, me avocaré a disertar sobre una de las que, a mi gusto, es una de las peores adicciones "legales".

Hace casi una semana, tuve la oportunidad de asistir a un evento social de índole incierta en la que se presenció el choque de distintos mundos, en dicha reunión, tuve la amargura de conocer a una persona que padece uno de los síndromes que más aborrezco, cuando se presenta en todo su esplendor. La adicción a la atención.

Según mis deducciones, los adictos a la atención presentan las siguientes características:

1.- Poseen una voz fuerte.
2.- No prestan atención.
3.- Inmediatamente viran el tema de conversación a algo relacionado con ellos.
4.- Generalmente disfrutan al mantener conversaciones monológicas con una gran cantidad de gente a la vez. (Tipo conferencia).
5.- Caen en la mentira o la exageración propia.
6.- Ningunean las historias con frases como "eso no es nada".
7.- Interrumpen pláticas ajenas.


El punto es, dada mi configuración actual, me es imposible permanecer en paz en la presencia de algunas de estas criaturas mitológicas. De hecho creo que ninguno de mis compinches de la rotonda se sentiría cómodo a un radio de 3m de una de estas personas.

Aplicando un poco la función tan(post), para irme por la tangente), creo que puedo rescatar un ejemplo bastante útil.

Hace unos años, un enclenque conocido mío, tuvo el infortunio de sufrir el fin de una relación de mucho tiempo. Como dice el dicho, un clavo saca otro clavo, sin embargo la realidad lo obligó a permanecer sin clavos (ni clavar) durante un tiempo, lo que le sirvió como etapa de desintoxicación. Esta supuesta desintoxicación sirvió para que se eliminara la necesidad de llenar el lugar que deja una persona con cualquier otra. Es decir, suponiendo que tenemos una maceta y a los pocos días nos la roban, hay que esperar a que se lave la mancha que la maceta antigua dejó para poder colocar otra encima y porsupuesto hay que tratarla como una maceta distinta. Una llanta de refacción nunca será tan buena como una normal.

Ahora, en base a la historia anterior, existe una explicación basada en la ley del equilibrio que explica a los adictos a la atención. En otra ocasión será cuando me avoque a explayar mis locas teorías en cuanto al funcionamiento del equilibrio mental/temporal. El punto es, como no han recibido suficiente atención de quienes realmente debieron recibirla, intentan arrancarla de otras personas, que pasan a ser los espectadores de un espectáculo que, para los que ya hemos estado produciendo, dirigiendo o protagonizando tales escenas en otros tiempos, es lastimero.



Cuando has tenido varicela o gripa, aprendes a identificarla en donde sea. De la misma manera, si has padecido una adicción podrás notar en la personalidad de otra persona las adicciones que poseen.

Sé que mi aversión a tales personas imanes de atención se debe a que pertenezco al polo opuesto, a los que no les gusta llamar la atención y generalmente preferimos vivir entre la zona que está fuera de foco en la fotografías multitudinales. Creo que vivimos de una manera más sencilla, modesta y honesta aquellos que preferimos accionar el obturador antes que salir en una fotografía.

Hace unos años, conocí a una chica similar, honestamente era muy guapa, es de hecho, por lo menos la última vez que la ví seguía igual de guapa. Durante años chicas como ellas han recibido un sin fin de apodos, pero creo que el más adecuado se apareció frente a mí como un anuncio espectacular. He decidido que a partir de hoy, a chicas como ella, y en general a personas como ellas, las denominaré Barbies. Por afuera, es decir el cascarón es atractivo, según los estándares de belleza de hoy en día, pero por dentro están más huecas que las grutas de la estrella. Creo que la comparación es injusta, ya que las grutas poseen una belleza interna incomparable. Reformulando, esas Barbies, están más huecos y huecas que una cámara de alto vacío.



Cuando era niño, me decían que no me desvelara para evitar las ojeras, porque se ven mal. ¿Han visto mis ojeras?, tal vez no las tendría si en cambio me hubieran dicho que tendría una inmensa cantidad de achaques por estrés, pero no importa, han valido la pena. ¿De qué sirve tener un cascarón hermoso si por dentro serán huevos podridos?. Al final, cuando el cascarón se desgaste, acabarán deseando vivir los tiempos en los que su cascarón satisfizo la moda temporal y las marcas de la edad les pesarán como cadenas de plomo el resto de sus días. En cambio, ancianos sabios que vivieron su juventud en busca de la belleza interior, a los 80 años tendrán tantas arrugas como les sea posible, pero cada arruga estará llena de alegría o sabiduría. No digo que toda la gente "guapa" sea barbie, pero la mayoría de la gente hueca acabará siendo anciana y fastidiosa, inútil para el resto de la humanidad.



Las barbies generalmente adoran ser el centro de atención, por eso su marcada tendencia a encajar con los estándares de belleza. Quieren mostrar al mundo lo perfectas que son e imponerse. Siendo todas y todos sus allegados víctimas de su personalidad imponente y acaban siendo forzados a ser alumnos de un modo de vida vacío y superficial.

¿Saben cuando buda tuvo un alumno?. Cuando el alumno quiso aprender.


Y es desde entonces que prefiero vivir en el silencio, entre las sombras, tras las ramas de los árboles y en completa paz, alejado del bullicio de las barbies.



***FIN DEL COMUNICADO***


Espero que no me demande MATTEL




miércoles, julio 27, 2011

Se murió amy Winehouse.

¿Y?

Londres, 23 jul (EFE).- La cantante británica Amy Winehouse, de 27 años, fue hoy encontrada muerta en su piso del norte de Londres, según informó la agencia Press Association.
La cantante de soul residía en una vivienda en el barrio de Camden Town, al norte de Londres, y de momento no se han dado detalles sobre la causa de su muerte.

Enunciados como "el mundo de la música se conmociona" y esos me tienen hasta la madre, honestamente.

Si, murió Amy Winehouse, Si, probablemente de sobredosis, si, era una adicta y si, era talentosa.

Pero como decía un enunciado de esa página que borbotea de sabiduría, ascodevida.com, Lamento vivir en un mundo en el que duele más la muerte (suicidio, según el post anterior) de una mujer adicta, que la de decenas de inocentes a manos de un loco terrorista en Noruega. Peor aún, creo que el mismo día leí la noticia de que en el estado de Guerrero, en México, habían destazado a un joven de tan sólo 15 años.

¿El mundo se conmociona por la muerte de aquél chamaco de 15 años?. ¿El mundo se conmociona por el titipuchal de ejecutados que aparecen día a día en este cochino país?. Cada vez que veo pasar una camioneta grande, tengo miedo de ser cortado en pedacitos, colgado de un puente, torturado o ejecutado. ¿A alguien le interesa eso, más allá de las fronteras?. Lo dudo.

No conocía a Amy Winehouse, tampoco conocí a ese chamaco de 15 años, mucho menos conocí a alguno de los millardos de ejecutados en México y todavía menos conocí a uno que otro de los muertos en Noruega.

Mis condolencias a los familiares y conocidos de todos aquellos que hayan fallecido, porque sé lo que se siente con una pérdida. Sin embargo, no me duele la muerte de Amy, ni me dolió la de changoleón y eso que todavía extraño verlo en televisión. Mucho menos me afectó la muerte del hijo del papá, San Canacas, aunque para su hermano, el dolor nunca se borrará.

Ahora, a todos los que les duele la muerte de Amy, ¿hicieron algo para evitarla?. Tal vez un poco de ayuda o consejo hubiera hecho que sacara otro disco.


Eso les debería doler más...

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***FIN DEL COMUNICADO***

Requiescat in pace, Amy.

martes, julio 05, 2011

"La tercera fué la vencida" dice el encabezado.

La noticia que leí hoy en mi periódico local no me impactó en lo más mínimo. Un joven de Ocoyoacac (municipio del Estado de México) intentó por tercera vez quitarse la vida. Es bastante obvio que las dos primeras veces no lo consiguió.



Me imaginé entonces el cuerpo del sujeto en cuestión jugueteando a ser péndulo colgando de un árbol, en medio de ese abultado bosque que decidió tener como último horizonte.

Tal vez mi percepción del suicidio se ve alterada por mi constante afición a la depresión, o por mi extravagante juicio, por lo que me aboqué a cuestionar a los contactos de facebook sus opiniones sobre el suicidio.

A los agentes secretos en las películas (y a algunos en la vida real) les otorgan en su arsenal, una pequeña pastilla de cianuro, por si las cosas se ponen "feas". Dicen que es indolora y rápida. También he sabido de algunos que optan por la opción más sangrienta y hacen un depósito de unos cuantos gramos de plomo en su masa encefálica. Morir de un disparo en la cabeza es de los eventos más sucios que he visto en mi vida. Toda esa hemoglobina bombeada fuertemente por el corazón jamás llega a las neuronas que después de jalar el gatillo se encuentran aleatoriamente esparcidas en la locación elegida por el suicida. Entonces la persona, literalmente, se convierte en una fuente de sangre, dado que el corazón sigue bombeando con la misma fuerza que lo haría después de un gran asalto de adrenalina.



Echándome un chapuzón literario en la fuente de literatura que más he visitado en mi recochina vida, la wikipedia, me he ilustrado de un sin fin de situaciones suicidiológicas en las que, si bien no era ajeno, no estaba tan completamente al tanto como me encuentro ahora.

Hay algunos suicidas de los cuales prefiero mantenerme alejado en este texto, como los kamikaze, que otorgaron sus vidas en pro de un ideal ajeno, o por honor, o por lo que ellos consideraron más valioso que la vida propia; o como los que cometieron suicidio a lo bonzo (aunque yo diría a lo sonzo, excepto por aquél budhista Thich Quang Duc que se convirtió en leyenda).



Ahora bien, el suicidio es descrito por muchos como "la puerta falsa" para salir de todos los problemas en la vida. Teóricamente si es la puerta de salida, porque acabandose la vida, se acaban los problemas intrínsecos de ésta. En general se tiene una idea despectiva de lo que es un suicida.

De los tantos y tantos métodos para suicidarse puedo decir que he sabido de los siguientes:
*Disparo en la cabeza
*Disparo en el corazón
*Inyección de soluciones de potasio
*Ahorcamiento
*Arrojarse a las vías del tren/metro
*Arrojarse a una carretera transitada
*Atarse explosivos al cuerpo y explotar
*Utilizando un vehículo y estrellándolo
*Intoxicación por sustancias nocivas
*etc.
(especialmente etc.)



¿Y todo porqué? Porque morir es fácil, la vida se mantiene gracias a un complejo equilibrio que debe procurarse para la autoconservación. Este equilibrio necesita de muchas situaciones que la mayoría de la humanidad desconoce. Es como una balanza que siempre debe tener el mismo peso en ambos platos, una piedra de más en uno de esos platos y el equilibrio se ve fastidiado en todo aspecto.

No todo suicidio es malo, debo aceptar.

A nivel celular, en un organismo complejo, las células determinan cuando es que ya no son útiles. Llegan a un estado en el que se "dan cuenta" de que están siendo ineficientes o su código genético se ha dañado o perturbado. Entonces la célula decide emprender lo que en biología se conoce como apoptosis.

Cuando una célula muere por apoptosis, empaqueta su contenido citoplasmático, lo que evita que se produzca la respuesta inflamatoria característica de la muerte accidental o necrosis. En lugar de hincharse o reventar y por lo tanto, derramar su contenido intracelular dañino enzimático, hacia el espacio extracelular-, las células en proceso de apoptosis y sus núcleos se encogen, y con frecuencia se fragmentan conformando vesículas pequeñas que contienen el material citoplasmático. De esta manera, pueden ser eficientemente englobadas vía fagocitosis y, consecuentemente, sus componentes son reutilizados por macrófagos o por células del tejido adyacente.

Si tan sólo las células neoplásicas tuvieran esa iniciativa de ya no sentirse útiles y acabar consigo mismas, el cáncer pasaría a ser una más de las pestes legendarias de la humanidad.

Lo que es arriba, también abajo.

Si eres secuestrador, homicida, violador o una completa lacra de la sociedad, espero que aceptes que la via apoptótica es la que debes seguir por el bien de la humanidad. Pero como humanos tenemos por lo menos un mínimo de deseo de supervivencia y un gran toque de egoísmo. Por eso ese tipo de gente sigue entre nosotros.

A lo que iba tomando en suicidio como inicio; si tomo una pastilla de alguna sustancia increíblemente tóxica, moriré en un instante y seré considerado suicida. Si consumo una pastilla de una sustancia menos tóxica, moriré posiblemente en un día o dos y seré considerado suicida. ¿Qué sucede si lentamente me enveneno con metanfetaminas?. Tal vez tarde 8 meses en morir, dos años o tres, pero ¿seguiría siendo considerado suicida?. He visto lo que le hace la metanfetamina a la gente, a mi parecer es digno considerarles suicidas.

"La duración del envenenamiento no cambia la pena por asesinato". Puedo pasar años agregando unas gotas de una solución de arsénico, mercurio o plomo a una persona y al final morirá. Sin embargo si alguien me descubré seguiré siendo considerado homicida. Si esa persona a la que enveneno soy yo, tras mi muerte seré considerado suicida ¿o no?.

¿Qué sucede si no es arsénico, mercurio, plomo o antimonio?. Una sustancia más o menos legal, tal vez algún medicamento, tal vez un poco de anticongelante para motores, tal vez un poco de simple y llano alcohol.

¿Qué sucede si poco a poco me voy envenenando con sustancias relativamente inocuas?. Si cada día que pasa tomo siete u ocho pastillas de naproxeno hasta asesinar mi hígado o mi tracto gastrointestinal ¿seré considerado suicida?. Si cada día bebo 3 ml de anticongelante acompañado de un dulce vino (dulce por el anticongelante) a sabiendas de que me enveneno, ¿seré considerado suicida?.

En la historia de las películas sólo han existido unas cuantas que han sido capaces de arrancar de mis diabólicos ojos unas cuantas lágrimas. Entre ellas un filme francés llamado Le huitième jour. En él se ilustra uno de los más hermosos suicidios que he visto. Un alérgico al chocolate se come una caja de chocolates y se arroja desde la azotea de un rascacielos.

Si soy alérgico a algo y me expongo deliberadamente a sabiendas de las consecuencias ¿puedo ser considerado suicida?.

Si sufro del corazón y me inyecto adrenalina, ¿soy suicida?.

Ni la sustancia ni el tiempo de exposición definen a un no suicida. Respirar en la ciudad nos hace suicidas, no hacerlo también nos haría suicidas pero más pronto. Entonces, todos somos suicidas en potencia o en plena ejecución. Lo que nos distingue de unos a otros es la conciencia de lo que hacemos y la velocidad con la que asesinamos nuestros cuerpos y/o mentes, porque de la mente también se puede morir e intoxicar.


Humo de tabaco, alcohol, drogas, pesticidas, herbicidas, solventes, hasta el oxígeno que nos da vida también es el que nos oxida y nos la arrebata. Lo que nos distingue es la tardanza de nuestro suicidio y la felicidad con la que lo vivimos. Si voy a envenenarme, pagar por tal cosa me parece de lo más estúpido. Por eso cuando bebo alcohol, casi siempre es gratis.

Que tengan una feliz muerte...



***FIN DEL COMUNICADO SUICIDA***