Frase célebre aleatoria
sábado, julio 31, 2010
viernes, julio 30, 2010
Pinchis viejas fodongas.
Saludos intergalácticos desde la mismísima base de operaciones del chocomostro bloggeante. El día de hoy, he venido desde las profundidades del abismo abismal en el que suelo habitar para traerles una narrativa de lo más interesante que me ha pasado en los últimos días, para ser preciso, el domingo pasado. Por razones llaverísticas y que me he gastado mis últimos días de vida viendo las aventuras de Gregorio Casa, no había tenido tiempo suficiente para derramar sobre vosotros ZING! el contenido de mi memoria.
Así pues, el domingo pasado mi chocomostrosa y bloggeante presencia fué requerida dentro del público del famosísimo teatro morelos para poder presenciar con mi presencia presencial una obra titulada "Jesucristo Superestrella". Ahora bien, por poststststs como "me caga la gente pendeja que cuestiona mis creencias", sabrán que no soy un gran fanático de ninguna religión. ¿Entonces porqué acudí a esta puesta en escena?.
Principalmente por 3 razones:
1) Me invitaron, ya que mis primas actuaban en la obra.
2) Para mí era gratis
3) Era gratis, ¿acaso necesito otra razón?
Entonces pues, me dirigí a la hora acordada al lugar acordado en la fecha acordada para poder ingresar al atiborrado teatro, que abarcó el 30% de su capacidad, eso, exagerando.
Después de unos cuantos minutos, recordé cuanto me desagradaban los musicales, cosa que hubiera sido de utilidad para evitar la pachorra de tener que aventarme más de 120 minutos de canciones ininteligibles que trataban de dar a conocer las aventuras de Jebús y la liga evangelista por allá del año treinta y tantos.
Después de ser partícipe en la degustación amarga de tal evento, me puse a pensar en las posibles versiones que eventualmente me gustaría presenciar, tales como: Jesucristo superspeedmetal, Jesucristo superrapper, Cyborgjesucristo VS Frankenjudas, Jesucristo conoce a Poncio Pilates y se pone mamer, Jesucristo superglam-metal y Jesucristo superelectrónico arreglado por Daft Punk.
A pesar de que en la obra no se apegaron al guión, fue algo interesante. Por ejemplo, sólo amarraron al jebús, en lugar de crucificarlo, lo que me hace pensar, que en realidad lo que estaba viendo era Jebuscristo superbondage.
En fin, otro día será...
***FIN DEL CIBERCOMUNICADO VS FRANKENJUDAS***
sábado, julio 24, 2010
domingo, julio 18, 2010
La verdad debe ser dicha...
Sé que es un poco tarde para estar escribiendo la entrada de la semana pasada, tenía un buen tópico (o al menos eso parecía), ahora sólo tengo un dolor de cabeza. Es de esos dolores de cabeza causados por la acumulación de mucosidad en las cavidades frontales superiores de la cara, conocidos como senos paranasales o algo así. Por el momento solo espero que Don Ibuprofeno haga lo que tenga que hacer en donde lo tiene que hacer para que por fin y de una vez por todas el dolor cese.
El objetivo de esto, es narrarles de mi última expedición a la ciudad perdida del dios Tolo, (que se hace tonto solo) o como le conocen más, la pedorrezca ciudad de Toluca.
Dicen los que saben y los que no saben no dejan decir, que la mayor parte de la contaminación atmosférica vehicular se acumula dulcemente en las grandes ubres urbes del mundo, por eso intento evitarlas a toda costa.
De vez en vez, hasta me siento culpable de tener que acudir a una ajetreada y mugrosa ciudad con el simple y llano objetivo de satisfacer mis necesidades de materia prima que de otro modo me sería imposible encontrar. El simple hecho de saber toda la porquería que se abre camino hacia la terminal alveolar de mis hermosísimos pulmones, corroe lo poco que me queda de calma y tranquilidad. Cada respiro me sabe a cáncer, me sabe a enfisema pulmonar.
Ahora bien, dejando de lado las apestosidades citadinas obvias, el día de mi visita (viernes), presencié un extraño fenómeno que realmente me alteró. Vendedores de elotes por todas partes, separados en el mejor de los casos veinte metros uno de otro y en el peor de los casos, por la risible distancia de un metro.
Para mi desgracia, mi caja de música perdió la habilidad de susurrarme al oído, de tal manera que no podía caminar sin escuchar el grito de guerra que anunciaban estos comerciantes: "Elotes, elotes, eloteeeeeeeeees...".
Mayor fue mi sorpresa cuando, en un vagar entre las calles de esta ciudad, encontré una especie de comercio de animales exóticos. Me pareció ver un lindo gatito perico, de esos que parlan más incoherentemente que yo después de no haber dormido y estando ebrio. De hecho no ví solo uno, sino un par, siendo ofrecidos por un par de vendedores callejeros, con precios de 2100 y 1400 a pagos chiquitos. El hecho es... este.
(Dios, esperé tanto tiempo para hacer ese chiste, que hasta me siento patético.)
Por cierto, ahora vendo llaveros de nudos puño de mono y de nudo turco, sólo lo mencionaba.
***FIN DEL COMUNICADO***
Como que el ibuprofeno le está haciendo al cuento o se quedó platicando con mi páncreas sobre los chismes triposos que se burbujean mis intestinos. En fin, espero que el efecto llegue pronto...
sábado, julio 17, 2010
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